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Unidad
Temática Comentada Nº4
H. Allain y J. Gibert Rahola
Zolpidemen update of its pharmacological properties and therapeutic place
in the management of insomnia. Pp.175182,1996.
H. Freeman, A. J. Puech, T. Roth, Editores.
Elsevier, Paris, 1996.
Reemplazo
de las benzodiazepinas hipnóticas por zolpidem, en pacientes habituados
a su uso prolongado.
El uso prolongado
de hipnóticos benzodiazepínicos es frecuente en el anciano,
a pesar del riesgo de la aparición de una dependencia. A ello se suma
el rebote del insomnio que se produce al suspender bruscamente la administración
de estos fármacos. Ninguno de dichos efectos adversos ha sido descrito
para el zolpidem, lo que ha llevado a estudiar la posibilidad de sustituir
los hipnóticos benzodiazepínicos por el zolpidem. En el estudio
realizado por Paty y col. (1991), se incluyeron 3861 pacientes que habían
estado recibiendo flunitrazepam o triazolam por períodos que oscilaron
entre tres semanas y un año. La edad promedio de los pacientes era
de 54 años. El retiro del hipnótico benzodiazepínico
fue gradual, administrándose la mitad de la dosis terapéutica
del mismo junto con una dosis terapéutica de zolpidemidem:
0.5 mg de flunitrazepam + 10 mg de zolpidem durante 7 noches, pasando
luego al uso exclusivo de zolpidem (se utilizó un período de
transición más prolongado debido a la mayor vida media de eliminación
plasmática del flunitrazepam).
0.125 mg de triazolam + 10 mg de zolpidem durante 3 noches, pasando
luego al uso exclusivo de zolpidem. La sustitución fue bien tolerada,
ya que solamente el 3.7% de los pacientes señalaron algún
efecto adverso. Los parámetros cuantitativos y cualitativos del sueño
mejoraron significativamente al realizar la sustitución, lo que estaba
indicando la existencia de tolerancia al efecto terapéutico del flunitrazepam
y del triazolam. Es de interés señalar que un total de 1082
pacientes incluídos en el estudio tenían edades mayores de 65
años. De ellos, un 66% había estado recibiendo hipnóticos
benzodiazepinicos por más de año. La incidencia de efectos adversos
no fue mayor en comparación con los pacientes de mediana edad.
En términos generales, la sustitución del flunitrazepam por
el zolpidem se acompañó de un mayor número de efectos
adversos en comparación con el triazolam. Ciapparelli y col. realizaron
la sustitución del triazolam, el lorazepam o el lormetazepam por el
zolpidem en 299 pacientes que concurrían a policlínicas psiquiátricas
o neurológicas. El 14% de estos pacientes tenía edades mayores
de 65 años. Luego de la sustitución por zolpidem se comprobó
una mejoría del sueño.
Conclusiones:
Se concluye que es posible sustituir un hipnótico benzodiazepínico por zolpidem en un elevado número de pacientes, sin que aparezca un síndrome de retiro. Además, la utilización del zolpidem trae consigo la mejoría del insomnio. La sustitución de un hipnótico por otro debe ser siempre gradual para evitar la aparición de efectos adversos.
Prof Dr. Jaime Monti
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