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N°4 |
Fichas Bibliográficas Seleccionadas
N°4:
EFICACIA DEL CARVEDILOL EN EL TRATAMIENTO DE LA INSUFICIENCIA CARDÍACA
BASADO EN LA EVIDENCIA Y LA PRACTICA CLINICA*
Conociendo la fisiopatología de la insuficiencia cardíaca
(IC) es de entender los múltiples beneficios del bloqueo simpático.
La IC desde el punto de vista fisiopatológico está basado
principalmente en el efecto deletéreo producido por el sistema
neurohormonal disparado por la propia IC, sistema nervioso simpático,
sistema renina-angiotensina-aldosterona, endotelina, factor de necrosis
tumoral, entre los más conocidos.
Los pacientes con IC presentan una actividad simpática aumentada,
la cuál inicialmente permite mantener la función a través
de un incremento en la frecuencia cardíaca, la contractilidad miocárdica
y la resistencia vascular sistémica, pero que en forma prolongada
ejerce un efecto deletéreo produciendo un "down-regulation"
y desensibilización de los receptores beta adrenérgicos.
Cuanto más severa es la IC, mayores son las concentraciones de
catecolaminas circulantes y peor es el pronóstico. En modelos experimentales
se ha observado que la activación simpática desempeña
un importante papel en la progresión de la IC y que la administración
de betabloqueantes retarda dicha progresión.
Sus resultados han demostrado que el tratamiento con betabloqueantes reduce
los síntomas, mejora la fracción de eyección y aumenta
la capacidad funcional de los pacientes con IC.
Los mecanismos de la acción beneficiosa de los betabloqueantes
se desconocen, pero podrían estar relacionados con alguno de los
siguientes efectos: 1) efecto cronotrópico negativo, que disminuye
la demanda miocárdica de oxígeno; 2) reducción de
la lesión miocárdica inducida por las catecolaminas; 3)
mejoría de la relajación diastólica; 4) inhibición
de la vasoconstricción mediada por el sistema nervioso simpático;
5) aumento de la densidad de receptores betaadrenérgicos miocárdicos,
y 6) mejor manejo miocárdico del calcio a frecuencias cardíacas
bajas.
CARVEDILOL EN EL TRATAMIENTO DE LA INSUFICIENCIA CARDÍACA
En noviembre de 1995 se dieron a conocer los resultados del US Carvedilol
Heart Failure Study, que demostraba una espectacular reducción
de la mortalidad de los pacientes con IC por disfunción sistólica
tratados con Carvedilol, que se añadía a la triple terapia
estándar. La reducción de la mortalidad conseguida con el
Carvedilol fue, en términos absolutos, del 4,6% (mortalidad total
en el grupo placebo del 7,8%; mortalidad total en el grupo tratado con
Carvedilol del 3,2%) y en términos relativos del 65% (con un intervalo
de confianza del 95%, 39-80%). A partir de ahí se realizaron varios
estudios clínicos que demostraron el gran beneficio del tratamiento
betabloqueante en la IC. El punto de inflexión fue tal que la FDA
aprobó al Carvedilol como único betabloqueante para el tratamiento
de ésta patología.
Los resultados fueron contundentes. La fracción de eyección
mejora con Carvedilol, el mecanismo podría deberse al aumento del
volumen latido que se produce al disminuir el volumen telesistólico.
Tanto la disminución de la poscarga como el aumento de la contractilidad
reducen el volumen telesistólico. Durante la terapia crónica
con betabloqueantes se ha observado un aumento del cociente presión/volumen
telesistólico, que es un parámetro de contractilidad relativamente
independiente de la precarga y de la poscarga. El mecanismo por el que
el tratamiento crónico con betabloqueantes, que claramente tienen
un efecto inotrópico negativo, mejora la contractilidad, y no parece
estar en relación con una regulación al alza de los receptores
betaadrenérgicos. Se ha especulado que una mejoría en la
función biológica intrínseca miocárdica o
una atenuación de la relación inversa fuerza-frecuencia
ligada a la disminución de la frecuencia cardíaca y/o a
la reducción del estrés sistólico de la pared podrían
explicar el aumento de la fracción de eyección.
El Carvedilol mejora la supervivencia en determinados subgrupos de pacientes
probablemente porque previene, retrasa y mejora la progresión de
la IC, ya que disminuye significativamente las tasas de hospitalización,
la frecuencia de progresión a grados más severos de IC,
la necesidad de incrementar las otras terapias de la IC y la mortalidad
total cardiovascular.
El Carvedilol es un fármaco peculiar. Además de ser un betabloqueante
no selectivo tiene acción alfabloqueante (vasodilatadora) y potentes
propiedades antioxidantes. No debe inferirse, por tanto, que sus posibles
efectos beneficiosos son compartidos por otros betabloqueantes. De hecho,
el fracaso sistemático de otros betabloqueantes como metoprolol
y bisoprolol en reducir la mortalidad de los pacientes con IC podría
explicarse admitiendo que el Carvedilol es un fármaco diferente
al resto de los betabloqueantes.
Se ha postulado que su acción alfa y antioxidante, sola o asociada
a la betabloqueante, sería la principal responsable de sus efectos.
Estas y otras postulaciones se pudieron corroborar en otro importante
estudio como el COMET (Carvedilol or Metoprolol European Trial) fue diseñado
para comparar Carvedilol versus metoprolol en cerca de 3000 pacientes
con ICC.
El estudio COMET fue diseñado para evaluar si existen entre ambos
diferencias en mortalidad e internación en el tratamiento de pacientes
con IC crónica. Se incluyó a pacientes con IC clase funcional
II-IV estables, con fracción de eyección del ventrículo
izquierdo menor de 35%, en tratamiento con diuréticos e IECA, quedando
el resto del tratamiento a discreción del médico tratante.
Los pacientes fueron adjudicados en forma aleatoria a Carvedilol en dosis
de hasta 50 mg diarios, o tartrato de metoprolol en dosis de hasta 100
mg diarios. Los puntos finales el estudio fueron mortalidad total y un
punto combinado de mortalidad e internación.
Se incluyó en total a 3029 pacientes, 50 % a cada uno de ambos
tratamientos. La edad promedio fue de casi 62 años; el 48 % de
los pacientes estaban en CF II y otro tanto en CF III. La Fracción
de Eyección promedio fue 26%. El 50 % de los pacientes era de etiología
isquémica; un 99 % recibía diuréticos, un 98% IECA
o antagonistas de la Angiotensina II y el 60 % digital.
Este estudio refiere que el Carvedilol aporta un mayor beneficio sobre
la supervivencia que el Metoprolol en pacientes con IC (NYHA II-IV) tratados
con diuréticos e IECA. El Carvedilol incrementa la supervivencia
en una media de 1,4 años (IC al 95 %: 0,5-2,3) con respecto al
Metoprolol. El número calculado de pacientes-año que es
necesario tratar para salvar una vida es de 59, similar al efecto de un
IECA o un Betabloqueante Beta1 selectivo con respecto al placebo. Los
hallazgos fueron consistentes en el análisis de subgrupos previamente
definido. El beneficio del tratamiento con Carvedilol se observó
en la disminución de la mortalidad y fue menor en la incidencia
de ingresos hospitalarios. La mortalidad fue de 40 % en el grupo Metoprolol
y 34 % en grupo Carvedilol, con cifras anualizadas de 10% y 8.3 % respectivamente
(HR de 0.83, IC 95 0.74-0.93, p= 0.002). Las curvas de sobrevida empezaron
a separarse a los 6 meses. No hubo diferencias significativas en el punto
final combinado.
El resultado favorable al Carvedilol puede ser atribuido al bloqueo de
los receptores Beta1, Beta2 y Alfa adrenérgicos, un mayor efecto
anti-isquémico, inhibición de la apoptosis, una acción
antioxidante, a la eliminación de radicales libres o a un efecto
electrofisiológico.
Actualmente se recomienda que los pacientes con IC sintomáticos
debida a disfunción sistólica ventricular izquierda, reciban
betabloqueantes, salvo que presenten contraindicaciones para su uso o
intolerancia a la administración y dadas las evidencias clínicas
relevantes debería ser Carvedilol.
*(Elaborado por la Asesoría Médica de Gador S.A.)
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