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Unidad
Temática Comentada Nº3
Efectos protectores y perjudiciales de los mediadores del estrés
Bruce S. Mc Ewen, Ph.D. N Engl J Med 1998; 338:171-9.
Hace más de 60 años, Selye reconoció la paradoja
de que los sistemas fisiológicos activados por el estrés
pueden no solamente proteger y restituir, sino también dañar
al cuerpo. ¿Qué relación existe entre estos roles
aparentemente contradictorios? ¿De qué manera ejerce influencia
el estrés sobre la patogénesis de las enfermedades y cuál
puede ser el origen de la variación en la vulnerabilidad a enfermedades
relacionadas con el estrés entre personas con experiencias de vida
similares? ¿De qué manera puede cuantificarse el daño
inducido por el estrés?.
La alostasis capacidad para lograr estabilidad a través
del cambio es decisiva para la supervivencia. A través de
la alostasis, el sistema nervioso autónomo, el eje hipotalámico-pituitario-adrenal
(HPA) y los sistemas cardiovascular, metabólico e inmunológico
protegen al cuerpo, respondiendo al estrés interno y externo. El
precio de este acomodamiento al estrés es lo que se denomina carga
alostática, representado en el prematuro desgaste que resulta
de la sobreactividad (o de la baja actividad) crónica de los sistemas
alostáticos.
Tanto el estrés agudo como el estrés crónico pueden
tener consecuencias a largo plazo. Los factores que determinan ampliamente
las respuestas individuales a situaciones potencialmente estresantes
son: la forma en que una persona percibe una situación y su estado
general de salud física, determinado este último no sólo
por factores genéticos, sino también por su conducta y estilo
de vida.
La capacidad para adaptarse al estrés reiterado está determinada
además por el aprendizaje y el desarrollo de estrategias de afrontamiento
eficaces, que se suman a la forma en que una persona percibe la situación.
Por ejemplo, la mayoría de las personas reacciona inicialmente
a hablar en público mediante la activación del eje HPA.
Sin embargo, después de haber hablado varias veces, la mayoría
se habitúa y su secreción de cortisol deja de aumentar con
el desafío, pero aproximadamente un 10 por ciento de las personas,
el hablar en público le sigue produciendo estrés y su secreción
de cortisol aumenta por sobre los valores normales cada vez que lo hacen.
A diferencia de los sistemas homeostáticos (oxígeno en sangre,
pH sanguíneo, temperatura corporal), que deben ser mantenidos dentro
de límites estrechos, los sistemas alostáticos tienen límites
mucho más amplios.
Los sistemas alostáticos nos permiten responder adecuadamente a
nuestros estados físicos (estar despierto, dormido, en posición
supina, de pie, haciendo ejercicio) y tolerar el ruido, presencias multitudinarias,
el aislamiento, el hambre, temperaturas extremas, el miedo, e infecciones
microbianas o parasitarias.
Las respuestas alostáticas más comunes comprometen al sistema
nervioso simpático y al eje HPA: liberando catecolaminas y cortisol.
La posterior inactivación hace que los sistemas vuelvan a los niveles
basales, lo cual ocurre cuando el peligro ha pasado, la infección
está contenida, el medio ambiente ha mejorado, o el discurso ya
ha sido dado. Sin embargo, si la inactivación es ineficiente, existe
una sobreexposición a las hormonas del estrés. La exposición
a una mayor secreción de hormonas del estrés durante semanas,
meses o años puede resultar en carga alostática
con todas sus consecuencias.
Cuatro situaciones están asociadas con la carga alostática:
1. el estrés frecuente.
2. la ausencia de adaptación a estresores repetidos del mismo tipo,
lo cual resulta en una exposición prolongada a las hormonas del
estrés.
3. la incapacidad de evitar respuestas alostáticas exageradas una
vez que el estrés ha finalizado.
4. las respuestas inadecuadas de algunos sistemas, que provocan incrementos
compensatorios en otros: cuando un sistema no responde adecuadamente a
un estímulo estresante, la actividad de otros sistemas
aumenta, ya que el sistema sub-activo no está brindando la contraregulación
usual (si la secreción de cortisol no aumenta como respuesta al
estrés, aumenta la secreción de citoquinas inflamatorias,
que están contrareguladas por el cortisol).
La alostasis y la carga alostática también son afectadas
por el consumo de tabaco y alcohol, la dieta y el ejercicio. Estas conductas
pueden ser escenciales para la modulación individual de la alostasis
la forma en que las personas manejan un desafío y
contribuyen a la carga alostática mediante caminos conocidos.Una
dieta rica en grasas acelera la ateroesclerosis y la progresión
a una diabetes tipo II, incrementando la secreción de cortisol
y produciendo deposición de grasa y resistencia a la insulina;
el tabaco aumenta la presión arterial y acelera la aterogénesis;
el ejercicio brinda protección contra enfermedades cardiovasculares.
La cuantificación de la carga alostática, ha sido intentada
con el uso de medidas metabólicas y cardiovasculares. Se han obtenido
valores aproximados de la carga alostática mediante la determinación
de: presión arterial sistólica, cortisol urinario nocturno,
excreción de catecolaminas, la proporción entre las medidas
de la cintura y la cadera, el valor de la hemoglobina glucosilada, porcentaje
de LDL, concentración sérica de dehidroepiandroesterona-sulfato
y concentración sérica de HDL.
Las personas con resultados mayores de carga alostática presentaban
una mayor predisposición a las enfermedades cardiovasculares y
era más probable que presentaran disminuciones en el funcionamiento
cognitivo y físico.
La consideración de la carga alostática cobra cada vez mayor
importancia en el diagnóstico y tratamiento de numerosas enfermedades.
Asimismo, la carga alostática es importante para aclarar la relación
entre la enfermedad y los factores sociales/ambientales como: la inestabilidad
social, la pérdida del empleo, inseguridad y otras condiciones
que son crónicamente estresantes. La enfermedad médica en
sí misma es una fuente de estrés, que produce ansiedad por
el pronóstico, el tratamiento, la discapacidad y la interferencia
con roles y relaciones sociales.
Los médicos y otros agentes responsables de la salud pueden ayudar
a los pacientes a reducir la carga alostática, enseñándoles
a manejar habilidades, reconocer sus propias limitaciones y a relajarse.
También se le deben recordar al paciente las interacciones entre
una dieta rica en grasas y el estrés en la ateroesclerosis, el
rol del tabaco en las enfermedades cardiovasculares y el cáncer,
así como los efectos beneficiosos del ejercicio. Pero son los pacientes
que deben, por sí mismos, modificar en forma apropiada sus modelos
de conducta.
El presente trabajo puede obtenerse en su versión completa, solicitándolo
al teléfono (11) 4858-9000, int.333, o a Grupos de Lectura, correo
electrónico psyline@gador.com.ar. También podrá solicitárselo
al APM que habitualmente le visita.
Mayor información a disposición del Cuerpo Médico.
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