Si bien la
depresión es un síndrome psiquiátrico, el 30% de los
pacientes en la consulta médica clínica y hasta el 40% de
los pacientes quirúrgicos pueden presentar síntomas depresivos.
Esto significa que entre el 80% y el 85% de los pacientes depresivos son
tratados por médicos clínicos.
En el presente trabajo se analizó a la depresión como un
factor importante de riesgo cardiovascular en pacientes con enfermedad cardíaca
y en personas sanas.
Un estudio realizado en pacientes infartados demostró que la
mortalidad a los 6 meses post-infarto agudo de miocardio (IAM) fue 4 veces
mayor en los pacientes que se deprimieron que en los que no mostraron síntomas
depresivos. Este mismo estudio analizó la mortalidad a un año
según la mortalidad de la depresión.
 |
Como se observa,
puntajes de 19 ó más en escala de Beck implican aumentos
de 7,2 veces en la mortalidad cardiovascular.
Un estudio con pacientes con angina inestable mostró que el riesgo
de sufrir, en un año, un evento cardíaco mayor se multiplica
por cuatro en pacientes con una fracción de eyección menor
al 46%, mientras que un puntaje de Beck mayor a 9 multiplica este riesgo
por 6. Este dato nos indica que la depresión es un factor de
mal pronóstico en pacientes cardiovasculares, y debería
ser tratada.
En personas sanas, existen muchos estudios que relacionan al estrés
y la depresión con eventos fisiopatológicos como la isquemia,
la hipertensión, la agregación plaquetaria, retención
hidrosalina y arritmias, factores que se traducen en una mayor incidencia
de IAM y de muerte súbita.
El
estudio Framingham identificó dentro de los factores de riesgo
a los factores psicosociales (depresión, ansiedad y estrés
crónico). El estudio Precursor Hopkins demostró que un solo
evento depresivo aumenta el riesgo cardiovascular y lo mantiene aumentado
por los siguientes 10 años. Otros factores identificados fueron
el carácter irascible y el aislamiento social.
En conclusión, existen evidencias para considerar a la depresión
como factor de riesgo y como factor pronóstico negativo cardiovascular
para el enfermo cardíaco. Es importante destacar nuevamente que
muchos de los pacientes que acuden a la consulta clínica o cardiológica
padecen de depresión leve, ansiedad y/o estrés crónico,
y que son pacientes en los que estos cuadros pueden pasar inadvertidos.
|