El pájaro y la dama

Dr. Alberto Campos Carlés

Hospital Vicente López y Planes, de Gral. Rodríguez.

 

“-Un sueño, ingeniero, es una de las poquísimas cosas que podemos llamar nuestras. Hasta ahora no oí hablar de sueños compartidos…”
De “EL HÉROE DE LAS MUJERES” – Adolfo Bioy Casares.

El matrimonio duerme. Él sueña que es un pájaro y sobrevuela la ciudad cuando las primeras luces del alba penetran en la bruma que la envuelve. Llega hasta las afueras y, desde lo alto, reconoce el techo de tejas de su casa, enmarcado por el oscuro piso de lajas de la galería descubierta. Luego reconoce el parque y, más allá, el angosto camino vecinal. Baja y comprueba que la ventana del dormitorio principal está abierta de par en par. Se acerca planeando en círculos; cierra las alas con un elegante movimiento y termina posándose en el alféizar de la ventana.

Ella sueña que está sola en la casa. Su marido bajó a la ciudad solicitado por un negocio impostergable y no volverá hasta el día siguiente. Temerosa, recorre las habitaciones, colocando cerrojos y llaves en todas las puertas hasta legar a su cuarto. Allí,abre la ventana para disfrutar del fresco de la noche y luego se recuesta en la silla mecedora, con una escopeta descansando sobre sus faldas. De pronto, un enorme pájaro se recorta en el marco de la ventana. Ella se sobresalta; luego apunta el arma hacia allí y dispara.

Ambos despiertan bruscamente; se incorporan con violencia, apoyándose sobre los puños apretados contra el colchón y los brazos rígidos. Se miran sin comprender, aturdidos aún por la conmoción que el disparo de la escopeta provocara en sus respectivos sueños.